lunes, 13 de diciembre de 2010

Jon Lee Anderson habló sobre "Favelandia"


A pesar de su retraso en la llegada a Caracas, Venezuela, el destacado periodista estadounidense, Jon Lee Anderson, cumplió con su participación en la X conferencia anual de la Fundación para la Cultura Urbana que se llevó a cabo en el Auditorio Gustavo Vollmer – del IESA, en San Bernardino –, el pasado martes siete de diciembre.

A las 7:00pm, hora pautada para el inicio de la conferencia, el auditorio – con capacidad para 270 personas – albergaba aproximadamente 150 hombres y mujeres, de todas las edades, que esperaron ansiosos la llegada de Anderson que, en esta oportunidad, expuso el tema titulado Favelandia: El futuro actual de la sociedad Latinoamericana.

La conferencia comenzó a las 7:36pm cuando el presentador, Andrés Boerner, presidente ejecutivo de la Sociedad de Amigos de la Cultura, se subió al podio e inició la introducción con un comunicado de Econoinvest.

Entre anécdotas y casos de la vida real, Jon Lee Anderson se encargó de exponer a todos los presentes lo que para él es el problema más grave de la mayoría de los países de América Latina: el deterioro social de la vida urbana. “Cerrolandia o favelandia es lo que casi todos los países de Latinoamérica tienen en común”, dijo Anderson; con estos términos se refiere a las grandes extensiones de construcciones marginales que, según él, están condenadas a la intemperie.

Anderson utilizó como ejemplo el caso de Haití: “hace 50 años era el lugar perfecto; si había gente pobre pero no vivían en los cerros, no había sobrepoblación no vivían tan miserablemente como viven hoy, si hay una favelandia hecha país es Haití”, aseguró.

El destacado periodista nació en California, EEUU (1957); sin embargo, vivió gran parte de su vida en un suburbio que hoy forma parte de la gran ciudad de Bogotá, Colombia. Y desde ahí parte su análisis sobre la situación de América Latina. Lee Anderson comentó que a mediado de los años 60 Colombia se encontraba en una inmensa situación de violencia y, a pesar de esto las favelas eran casi inexistentes.

Brasil, Venezuela, México son otros de los países con más cantidad de viviendas en los cerros, con más zonas marginales, pobreza e inseguridad dijo Anderson, quien además mencionó que la pobreza tiene que ver con la falta del Estado, la ausencia y la negligencia del mismo. Aunque no sólo responsabilizó a los gobernantes de esta situación, “también tiene que ver con la ausencia de un poder cívico ciudadano que exija ante su gobierno una infraestructura digna para la ciudadanía”, comentó.

Caso Venezolano. Barrios en la Venezuela del siglo XXI


Además de ser un hombre inteligente y muy preparado, Anderson dejó salir su lado humano a lo largo de toda la conferencia. Con cada relato mostró una sensibilidad única. Aunque nunca ha formado parte de una favela, es partidario de encontrarle una solución a este grave problema que no sólo involucra infraestructura sino lo que es aún peor: inseguridad y violencia.

Exhortó a toda la audiencia a que no se debe acostumbrar a vivir en este tipo de situación. “Me preocupa que la gente pierda la noción de lo que es aceptable. Vivir en medio de la desigualdad y la violencia no es aceptable”, dijo.

Para Anderson la educación es una de las vías más factibles para erradicar los males que aquejan a la sociedad de hoy, “sólo elevando el nivel educativo de los estratos más bajos es que podemos aumentar su estatus social. Sólo así puede eliminarse Favelandia”. Propuso esta opción ya que dejó claro que favelandia no es sólo físico, es un estado mental.

El periodista norteamericano que ha escrito para importantes diarios – New York Times, The Yorker – y también importantes libros, se dedica a viajar por países en conflicto en busca de la verdad.

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martes, 30 de noviembre de 2010

Usuarios se quejan ante CADIVI por suspensión injustificada de divisas

Este lunes 29 de noviembre de 2010, veinte usuarios, aproximadamente, se dieron cita a la afueras de la sede principal de la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI), en Bello Monte; con el fin de reclamar la suspensión injustificada del Registro del Sistema de Administración de Divisas (RUSAD), lo que les impide acceder a su cupo.

La página oficial de CADIVI publicó recientemente un comunicado donde se informaba que, para garantizar el correcto uso de las divisas, se había suspendido a algunos usuarios del RUSAD. Manuel Barroso, Presidente de la Comisión, destacó que los consumos efectuados por estos usuarios no se corresponden con los términos bajo los cuales fueron realizadas las solicitudes.

Sin embargo, las personas que esperaban para hacer sus reclamos, expresaron que se les había suspendido del sistema injustificadamente; ya que, su cupo fue utilizado correctamente y los consumos fueron realizados en los lugares que aparecían en la solicitud. “Tengo las pruebas de que se está cometiendo un error”, expresó Francisco González.

Rubén Labastidas, usuario afectado, supone que le fue suspendido el acceso por consumos que hizo en Bogotá – donde realizó escala en su viaje a Madrid – y, explicó que sólo compró algunas cosas en el aeropuerto mientras embarcaba su vuelo a España, “para allá hice mi solicitud; de verdad ¡no entiendo!”, dijo.

Las personas afectadas esperan que CADIVI solucione la confusión y les permitan el acceso inmediato a su cupo de divisas. “Es una injusticia no poder gozar de los dólares que nos corresponden por ley”, acotó Argenis Montero.

La noticia se difundió rápidamente y también fue publicada por la página web de Globovisión, NotiTarde, redes sociales y otros medios de información. La sanción, por su parte, fue aplicada a través de los bancos quienes bloquearon en la cuenta de los clientes el cupo de divisas de viajeros y de compras por internet.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Tres elementos se conjugan y ofrecen más que entretenimiento

La nueva película de Ryan Murphy: Comer, rezar, amar que se estrenó en Venezuela el pasado 29 de Octubre ya está en la cartelera de cines paseo del Trasnocho Cultural.
Sonrisas, expresiones de satisfacción y buenos comentarios invadieron la sala Paseo 1 del Trasnocho Cultural cuando terminaron los ciento treinta y tres minutos de la película protagonizada por Julia Roberts y Javier Bardem.
El filme se basa en la autobiografía de Liz Gilbert donde cuenta su viaje a través del mundo en busca de paz interior y autorrealización personal. Cuenta la historia de una mujer que a pesar de haber alcanzado un punto de su vida donde todo suponía que podía ser feliz, no lo era. El amor, el dinero y, el éxito no son suficientes si no se halla un equilibrio en la oración y la espiritualidad y fue esto lo que Gilbert buscó durante un largo año de viajes.
El libro, escrito en el 2006 ha vendido más de seis mil copias sólo en su versión original – en ingles – y se ha convertido en un Best Seller que cautiva y mueve los sentimientos a sus lectores.
A nivel cinematográfico no queda duda que causa la misma reacción. Las locaciones, el elenco y un excelente guión se conjugaron para darle vida a una producción que desde su estreno recibió muy buenas críticas. El amor, los placeres y la espiritualidad son los temas que llevan de la mano al público y ofrecen más sentimiento que entretenimiento.
La mayoría de los espectadores coincidieron en que la historia los “enganchó emocionalmente”. Comentaron que se muestra la necesidad, que tienen algunas personas, de conseguir la paz espiritual, ese punto en dónde se pueden conectar consigo mismo y estar en silencio. “A pesar de tenerlo todo, no se sienten realizados, no están conformes con ellos”, dijo Gisela Mogollón refiriéndose a la realidad, lo que le pasa a todos.
Aunque la película duró más de lo convencional, los espectadores se mantienen atentos, interesados y siempre a la expectativa de lo que va a pasar al final de esa gran travesía. “Nunca me aburrí, y me gustó el final; es una película muy bonita”, dijo Patricia Vivas.
Comer, Rezar, Amar estará en la programación del Trasnocho Cultural hasta el 18 de noviembre; sin embargo también se encuentra en las carteleras de Cinex, Cines Unidos y diferentes salas de cines del país.